Tendencias

Álvaro Alemán: "En Ecuador nadie ha reeditado las obras del siglo XX escritas por mujeres"

Neisi Dajomes Álvaro Alemán Bagre
Para el escritor Álvaro Alemán, el machismo no es exclusivo de los deportes ni de las letras; la sociedad planetaria se ha construido culturalmente de esta manera y se necesitan circunstancias anormales para romper con este ciclo.

El escritor Álvaro Alemán conversó con la revista digital Bagre sobre el deporte femenino en Ecuador y la obra que publicó en 2021, Levanta como niña, una suerte de biografía de Neisi Dajomes.

Hoy, sin el vórtice que supone el parto de una obra, el también doctor en Literatura y miembro de número de la Academia Ecuatoriana de la Lengua hizo un repaso sobre lo que considera la hoja de ruta para la consecución de medallas.

—¿Qué retos implica emprender un libro sobre deportes que no son tan populares como el fútbol?

El proceso de edición del libro de Pancho Segura fue dificilísimo. Conseguimos los derechos de la única biografía de él que se había escrito, en Estados Unidos. Yo la traduje. Lanzamos el libro con inmensa emoción en la FIL Guayaquil, pero solamente acudieron seis personas. 

En algunas librerías me dijeron que no sabían quién era Pancho Segura, entonces pensé que debía publicar la biografía de Neisi cuando ganara su primera medalla porque sabía que todo era cuestión de tiempo.

Mi intención al escribir Levanta como niña, además de la admiración que siento por Neisi, es acercar a esta figura que nos dio tanta alegría a la gente para ver si el apoyo a ella y a las que vienen detrás se convierte en una palabra que inicia una oración y ojalá un largo párrafo.

¿Qué hace a un país ganador de medallas olímpicas?

Los grandes deportistas tienen condiciones físicas por encima de la media, y al mismo tiempo rigor y voluntad, por alguna razón vinculada con su experiencia de vida. 

Uruguay no tiene una población grande, pero sigue cosechando éxitos en el fútbol. En el baloncesto sucede lo mismo con Lituania, una población del mismo tamaño que la uruguaya. En gran medida estos resultados se deben a la tradición. 

Los países pequeños generalmente ganan medallas en deportes que no son masivos, en aquellos que tienen un menor universo de personas compitiendo en el mundo entero. 

Neisi Dajomes y la medalla olímpica

El levantamiento de pesas femenino no es un deporte masivo a nivel planetario. Hay un conocimiento local transmitido de generación en generación, que no solamente consiste en saber levantar pesas sino también en saber lo que no se sabe, como buscar suplementos.

A esto se suman las condiciones genéticas de Neisi y su todavía más extraordinaria disciplina y organización mental. 

Neisi sabía los secretos del levantamiento de pesas… 

Yo creo que otro de los motivos por los que Neisi ganó la medalla fue porque estaba conectada con los viejos trabajadores ferroviarios que utilizaron fragmentos de la vía férrea para fabricar los primeros juegos de pesas en el Ecuador.

Estamos hablando de una historia de 70 años ininterrumpidos que Neisi llevaba en la mente y en el corazón. Ella ha estado plenamente consciente de quién vino antes de ella y cuáles fueron sus sacrificios.

Estas son hazañas difíciles de repetir que nada tienen que ver con inversión estatal. Hay que identificar primero las oportunidades y hacer inversiones puntuales e inteligentes ahí donde se vislumbran conocimiento local, tradición, disciplina.

¿La inversión en el deporte debe enfocarse en las mujeres?

El deporte femenino ecuatoriano ha producido mejores resultados, pese al hecho de que la mitad de la población femenina practica deportes con relación a la población masculina.

Si se hiciera la misma inversión económica en mujeres seguramente Ecuador destacaría. En todos los deportes, las mujeres ecuatorianas han logrado mejores resultados, menos en el fútbol, pero están compitiendo desde hace 10 años. 

Casi el 75% de las medallas en los Panamericanos son de mujeres, y el 100% en olimpiadas. Sin embargo, las agendas populistas distorsionan la percepción de la opinión pública dado el hecho de que somos súbditos de la inversión internacional de capitales con relación al fútbol.

Su hermana Gabriela Alemán practicaba baloncesto cuando ambos eran adolescentes. Usted la veía con cierto desdén desde la orilla deportiva, sin embargo, en el ámbito literario la relación era menos asimétrica. ¿Existe machismo en la literatura?

—El machismo no es exclusivo de los deportes ni de las letras; la sociedad planetaria se ha construido culturalmente de esta manera y se necesitan circunstancias anormales para romper con este ciclo. 

Hay mucha discriminación, ignorancia, desconocimiento sobre la literatura escrita por mujeres en nuestra historia literaria, de hecho nadie ha recopilado ni reeditado hasta la presente fecha las novelas escritas por mujeres ecuatorianas y hay abundante obra.

En ese proyecto estamos enfocados con mi hermana en la editorial El Fakir. Queremos publicar obras de mujeres del siglo 20 que aparecieron en una sola edición y fueron ignoradas.  

En el deporte la competencia es directa, no se pueden rebatir los resultados, se trata de un asunto objetivo; en cambio, en la literatura, en donde hay una mirada subjetiva, somos educados para subestimar y ser indiferentes con relación al desempeño de las mujeres.