Bagrear

Los melodiosos ronquidos de un pasajero 

Ilustración: Aliatna

Roncar. – Sonido ronco o áspero proveniente de la nariz o la boca que se produce cuando se obstruye parcialmente la respiración al dormir.

Es una forma muy sutil para describir al acto de resollar al momento de dormir. Yo lo defino de otra forma. Una auténtica pesadilla.

Si una persona ronca tan fuerte, puede despertar al mismo individuo que produce los ruidos.

Bien dicen que los resoplidos pueden ser causa de peleas en la pareja

Es fastidioso que alguna de las dos personas, al momento del descanso, haga esos gruesos y monótonos sonidos. Cualquiera siente ganas de sujetar una almohada y aplastar sobre el rostro del acompañante. 

Pero lo único que se puede hacer es empujar el hombro y decir con palabras suavecitas "estás roncando, ¿te acomodo para que duermas mejor?".

¿Quién roncaba?

La semana pasada me pasó. Salí de viaje hacia Guayaquil. El bus de la cooperativa salió a las 21:00, suficientemente tarde como para dormir las ocho horas de camino.

Misión imposible. Alrededor de las 03:00, un estruendo nasal me despertó. Me levanté para ver ¿quién era el inconsciente que no respeta el sueño ajeno?

Lo planeé todo. Cuando vuelva a escuchar esas disonancias, me acercaré al pasajero y le alertaré de que sus "melodiosos sonidos" no permiten descansar a los pasajeros, pero no lo ubiqué. 

El viaje está por terminar

Alrededor de las 04:00, sonaron de nuevo las notas descompasadas de aquellos silbidos que se interrumpían con una bocanada de aire. Eran tan fuertes que parecía que me respiraba en el oído. 

Volví a despertar. Busqué de nuevo al pasajero desconsiderado. No lo encontré. Fue como que, al abrir los ojos, el roncador misterioso se escondiera entre los viajeros dormilones.

Parecía que a nadie más le importaba el resuello ensordecedor, así que volví a dormir.

A las 05:00, el bus llegó a la Terminal Terrestre de Guayaquil. El viaje terminó. Solo quería llegar al hotel, para dormir. El viaje fue incómodo. 

Desperté a las 10:00. Mi hermana que viajó conmigo me peguntó:

– ¿Dormiste bien? En el bus pasaste la noche roncando. 

Yo, sorprendida. 

– ¿Ah, sí? Pero también había un señor que no dejó de hacer ruidos toda la noche. 

– ¡Ay! El señor ruidoso eras tú.

Sobre el desorden

Estudios de Mayo Clinic, en Estados Unidos, han demostrado que los ronquidos se producen por muchos factores: por problemas de la anatomía de la boca y de los senos paranasales; el consumo de alcohol, las alergias, los resfríos y el peso.

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Mayo Clinic evidencia los resultados de una investigación de los ronquidos en mujeres. Video: YouTube.