Bagrear

Si su perro la cagó, ¡hágase cargo y limpie!

Ilustración: Aliatna

¡Pisaste caca! Fue la tercera ocasión en el día (lunes 1 de agosto) que caminé sobre excremento de perro. A veces, andar por el Parque Bicentenario (norte de Quito), no es tan cómodo como lo era hace tres años.

Es como que después del confinamiento por la pandemia, los usuarios se olvidaron las normas de buen comportamiento en este espacio verde.

Bolsas de frituras, botellas de agua, de gaseosa, platos de cartón y las más detestables, las mascarillas, son artículos de desecho que se observan entre la yerba y el asfalto.

Los restos se acumulan poco a poco y la ciudadanía se acostumbra a ese paisaje ¿Qué les hace pensar a los usuarios de los parques pueden arrojar basura y no pasa nada? ¿Por qué piensan que el ornato y la limpieza es obligación de otros y no de ellos? 

Viene otras reflexiones ¿Qué trabajo les cuesta dejar los restos en el basurero o guardarlo para botarlo en el "tacho" de sus casas? ¿Por qué creen que es normal deshacerse de sus restos en la calle?

Esos actos no solo reflejan cómo viven en sus casas, sino además que no tienen un grado mínimo de aseo. Y que tampoco analizan que los residuos, con la lluvia, se acumulan en las alcantarillas tapándolas evitando el despojo de aguas, causando inundaciones en la vía pública.

Ya lo vimos este domingo. Tras el colapso de varias alcantarillas y deslizamientos de tierra en el sector de Calderón, Carapungo Pomasqui y Los Chillos hubo calles inundadas.

Luego nos quejamos de que el Municipio de Quito o Emaseo y demás autoridades no hacen lo que les corresponde, cuando nosotros también somos responsables de las inundaciones.

A eso se suma otro mal hábito de los habitantes de la ciudad: no recogen la caca de sus mascotas.

Los propietarios de perros son responsables de recoger la popó de sus mascotas. Pueden llevar bolsas de plástico para recoger los restos.

Si bien los veterinarios recomiendan que los canes saquen a pasearlos, no significa que eludan la obligación de retirar las heces que dejan los animales.

Al ingreso del Parque Bicentenario, a la altura de la avenida Luis Tufino, se colocaron bolsas plásticas gratuitas para que los dueños de las mascotas las empleen en caso de que su cánido deje suciedad. Pero no es así.

Los dueños tampoco tienen cuidado de retirar los desechos de sus mascotas.

Por si no lo sabían, hay sanciones para aquellas personas que descuidan esta norma básica de orden.

Desde 2011 hay dos normas municipales. La primera: Ordenanza 332, sobre la recolección de desechos, y la Ordenanza 048, de fauna urbana.

Estas normas establecen multa de $ 85 (20% de un salario básico) para las personas que transiten con animales domésticos sin tomar las medidas necesarias para evitar que estos ensucien: aceras, calles, parques…

En resumen ¡Limpien la caca de sus perros!