Opinión

¿Por qué el mundo necesita a Superman?

Han pasado cinco largos años del más reciente film de Superman, desde que la Liga de la Justicia fue estrenada el 17 de noviembre de 2017.

Y si bien tuvimos el regreso de Henry Cavill encarnando nuevamente al personaje en la edición del director Zach Snyder en 2020, este artículo no  argumenta sobre la necesidad de una nueva película de Superman, sino sobre un superhéroe necesario para el mundo.

En realidad, me gustaría vivir en un universo donde exista Superman.

El mundo que habitamos necesita desesperadamente un súper humano que luche por la paz y la justicia y que sea incorruptible.

La humanidad y sus líderes, que entre más poder poseen más poder desean, juegan a ser Dios con un planeta que está destinado a la extinción por el egoísmo de unos pocos, que explotan los recursos naturales sin importar los efectos para sus propias generaciones; o generan guerras a conveniencia sin importar las innumerables consecuencias que dejan las vidas extintas de la sociedad civil, tropas propias y rivales.

Sé que si existiera un Superman, por más poderoso, fuerte y veloz que sea, no podría estar en todas partes y solucionar todos los problemas de la humanidad.

Pero estoy seguro que con su sola presencia sería suficiente para inspirar bondad y justicia en la humanidad, siendo un faro constante de esperanza que ilumina el camino de las personas, ya sea bajando un gatito de un árbol, conteniendo la furia de la naturaleza en un desastre o terminando guerras inútiles, porque cada acto de bondad sumaría para que la humanidad comprenda que la vida es más que tener dinero y poder.

¿Por qué pienso que Superman podría ser el líder que lleve a la humanidad a un nivel superior?

Es simple: porque el principal poder de Superman es la esperanza, es lo que significa la S en su pecho, el símbolo de la casa de Él;

Es un ser bondadoso cuya esencia está definida por sus actos desinteresados, esa misma esperanza que necesitamos para ser mejores seres humanos.

Así lo crearon el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster en 1933, ambos descendientes de sobrevivientes del genocidio judío, que plasmaron la esperanza de un mundo mejor en el superhéroe que sus antecesores necesitaron, alguien que lucharía por los inocentes.

Por eso en su primera aparición en el Accion Comic n° 1, Superman salvó a una inocente de la pena de muerte, detuvo un acto de violencia familiar, impidió un secuestro, e investigó corrupción en el Senado y desde entonces representa a la verdadera justicia.

Superman es necesario porque, cada vez que en un comic o en una película llega a una comunidad a salvar vidas y pone su pecho ante las balas, inspira a las personas a ser un poco más fuertes, a ser los héroes de su comunidad; les ayuda, aunque no esté físicamente, a reconstruir sin sacar ventaja del proceso, a recuperar la esperanza de vivir días mejores.

Sí, la simple presencia de un súper humano incorruptible generaría, por miedo o por envidia,  que villanos traten de destruirlo, pero a pesar de ello Superman saldría victorioso y nos demostraría que el bien se sobrepondrá a la maldad. Incluso entregando su vida, en su muerte seguiría inspirando.

Así lo demostró el fenómeno social global que generó la novela gráfica "La muerte de Superman", de los autores Louise Simonson, Dan Jurgens, Jerry Ordway y Roger Stern, publicada en 1992.

Sé que hablo de una utopía.

Ojalá llegue el día donde no necesitemos ver un ser con capa roja volar por nuestros cielos para sentir esperanza.

Hasta que ese día llegue les invito a ver las diferentes versiones de Superman y que encuentren la inspiración para que cada uno de nosotros sume un granito de arena para que cada día este planeta sea un mejor lugar para vivir en paz.